Una de las cosas más bonitas que he visto alrededor del 8 de marzo es el compañerismo entre mujeres. A veces, la sociedad nos ha enseñado a competir entre nosotras o a juzgarnos demasiado. Pero cada vez más entendemos que no se trata de competir, sino de apoyarnos.
Cuando una mujer apoya a otra, se crea algo muy poderoso: una red de apoyo. Y esa red puede cambiar muchas cosas.
Si hay algo que muchas mujeres pedimos el 8 de marzo es algo muy básico: respeto.
Respeto en la calle.
Respeto en la escuela.
Respeto en el trabajo.
Respeto en internet.
Porque todas las personas merecen sentirse seguras y valoradas. Nadie debería tener miedo de caminar sola, de expresar su opinión o de perseguir sus sueños.
Y aquí es donde los adolescentes también tienen un papel muy importante. Las nuevas generaciones tienen la oportunidad de crear una cultura diferente, donde el respeto sea algo normal y no algo que haya que exigir.
Las adolescentes también son parte del cambio
Muchas veces se piensa que los temas sociales solo les corresponden a los adultos, pero eso no es cierto. Los adolescentes también forman parte de esta conversación.
Ser parte del cambio no significa que tengas que ir a una marcha (aunque algunas personas sí lo hacen). También puede significar cosas como:
* Informarte sobre los derechos de las mujeres.
* No normalizar comentarios machistas.
* Defender la igualdad en tu grupo de amigos.
* Tratar a todas las personas con respeto.
Pequeñas acciones pueden hacer una gran diferencia.
No se trata de “mujeres contra hombres”
Algo que también es importante aclarar es que el Día Internacional de la Mujer no se trata de una guerra entre hombres y mujeres. En realidad, se trata de construir una sociedad más justa para todos.
Muchos hombres también apoyan esta causa: amigos, hermanos, papás, maestros o compañeros que entienden que la igualdad beneficia a toda la sociedad.
Cuando hombres y mujeres trabajan juntos por el respeto y la igualdad, el cambio se vuelve mucho más posible.
Mi reflexión como mujer
Si pudiera decir algo desde mi experiencia como mujer, sería esto: nos merecemos respeto, oportunidades y seguridad. Pero también creo que entre nosotras debemos recordar algo muy importante: ser más solidarias.
No sabemos las batallas que cada mujer está enfrentando. Algunas están luchando por sus sueños, otras por su seguridad, otras por ser escuchadas.
Por eso, cada vez que podamos, elijamos apoyarnos en lugar de criticarnos.
Porque cuando una mujer avanza, de alguna manera abre el camino para muchas más.
El 8 de marzo es memoria, lucha y esperanza
El Día Internacional de la Mujer no es solo una fecha histórica. Es también un recordatorio de todo lo que se ha logrado y de todo lo que aún falta por hacer.
Es un día para recordar, reflexionar y actuar.
Para escuchar historias.
Para apoyar causas.
Y para construir un futuro más justo.
Pero sobre todo, es un día para recordar algo muy importante:
Ninguna mujer debería sentirse sola
Porque cuando las mujeres nos acompañamos, nos respetamos y nos levantamos juntas, nuestra voz se vuelve mucho más fuerte.
Y esa voz, cada 8 de marzo, se escucha en México… y en todo el mundo
Comentarios
Publicar un comentario